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Después de la visita de Pedro Saborido y Diego Capusotto, Alejandro Apo y Sebastián Wainraich, RadioTEA y TEA Imagen organizaron una charla abierta con Alejandro Dolina, de la que participaron alumnos de las escuelas TEA y público en general.
El evento contó además con la participación de Carlos Ulanovsky y Patricio Barton.
Video del encuentro: http://www.youtube.com/watch?v=fxcAobdHatc&feature=email
Hay más imágenes en www.youtube.com/escuelaradiotea
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Transcripción completa de la charla abierta
La presentación de Dolina, por Carlos Ulanovsky
Alejandro Ricardo "el negro" Dolina. Es taurino. Estudiante eterno, divulgador, cómplice de aprendizajes cariñosos e inesperados; lector de infinitas páginas, escritor, cantante, autor, publicitario, músico, pianista, periodista. Figura de la vida cultural. Excelso hombre de radio donde aprendió a hacernos hablar con la perfección del idioma escrito. Creador de: "Crónicas del ángel gris", "Qué estabas haciendo anoche", "Demasiado tarde para lágrimas", y el célebre "La venganza será terrible".
Debutó en radio hace 36 años junto a un par de ignotos perdularios, con su personaje el movilero "Chanta Gómez", que salía de cualquier lado del mundo pero en realidad no se movía de la esquina del estudio.
Desde hace 23 años nos deleita en horarios de noche y madrugada con narraciones eruditas únicas en la radio, en un registro que abarca desde Boca Juniors hasta la historia griega; desde la filosofía hasta los tangos; de los más complejos sentimientos universales a las minas. Y hablando de ellas, Dolina desarrolló la idea de que cualquier ser humano del mundo tiene como propósito último conmover el corazón de una mujer aunque sea por un ratito. Dolina: Mi presencia aquí evidentemente es casual ya que este es un foro radial y mi paso por la radio es hijo de la casualidad. Aquí mismo, en esta silla, hace no mucho tiempo, Antonio Carrizo dijo algo que no se esperaba de él. Cerrando una serie de discursos autos referenciales, Carrizo dijo que Nietzsche había pensado que si durante una tormenta un árbol se partía y no había testigos el ruido no podía oírse. Quiso decir que solamente existía lo que era percibido. Una idea interesante desde lo radial ya que lo que uno dice por radio sólo existe si alguien lo percibe. Y sin embargo, en otro orden de cosa, o en el mismo, la radio es hija de la ausencia. No se habría inventado la radio en un mundo de omnipresencias. Es necesario que alguien no esté para que otro tenga la idea de gestar una presencia a medias, una ausencia incompleta. Y esa interacción de lo que está y lo que no está es la que hace sólido al discurso radial. Que no es el mismo que el que uno tiene con la gente que tiene presente o los que están ausentes.
La radio tiene magia. Como uno no ve lo que está sucediendo, o tiene una percepción incompleta, lo que no percibe lo completa con su imaginación y eso lo jerarquiza. Creo que es creer demasiado en la imaginación de los oyentes. Sería como pensar que un libro de Shakespeare al que le faltaran algunas páginas sería superior a la edición completa siendo el lector el encargado de imaginar esas páginas sustraídas. Quizá hay algunos que prefieren ir al cine y mirar con un solo ojo, o tapar la televisión con una manta y escuchar lo que se dice. O correr el telón hasta la mitad y ver solo la parte derecha.
Yo aprovecho esta reunión para hacer una confesión. En realidad yo no cumplo con ninguno de los requisitos que se necesitan para hacer un programa de radio. Yo no cumplo con ese discurso de ausencias y de presencias. Yo hablo para los que están ahí. Y esa es una gravísima transgresión a los códigos radiales.
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